lunes, 19 de diciembre de 2011

La obediencia del maleducado

 


    No, no voy a hablar de la teta en esta entrada. Que ya alguien me ha dicho que "siempre tengo la teta en la boca". Y aunque ha sido así hace un momento, físicamente me refiero (¡Qué rica está la leche de mi mujer!), sólo era un mini aperitivo, bromeando con mi hija. Seguiré dando la lata en muchas ocasiones con la lactancia, cómo no, pero hoy me apetece reflexionar sobre la obediencia.

    He tenido que escuchar en alguna ocasión -no sin responder lo que corresponde, claro- que mi hija es "una petarda", "malacostumbrada", "caprichosa"... Y algunos calificativos más. No me ofende en general, pero dependiendo de en qué contexto y de quién provenga, molesta, sí.

    Resulta que nos ha tocado vivir una época donde un niño bien educado es el que se queda quieto, el que no rompe nada, el que se come todo lo que le dan, el que duerme la noche de un tirón, el que no pide, no replica, no llora, no salta en el sofá, no interrumpe a "los mayores", recoge sus juguetes, no se ensucia...  y es obediente. Y cuando se trata de una actitud natural del niño, aunque es complicado que tenga todas estas supuestas "virtudes" a la vez, quizás no suponga un problema, pero si este retrato surge de la imposición premeditada y la educación de sus padres, permítanme decir que lo considero una negación absoluta de la infancia, un robo a mano armada, una privación de libertad y una falta de respeto a la propia vida.

    Los largos paseos en carrito encajonan al niño en un balcón estrecho sin calor humano desde donde ven el mundo como el que ve la tele en el sofá, promoviendo el sedentarismo desde edades tempranas cuando los niños saben y quieren ya andar. Si están junto a sus padres en una reunión, en un bar o en cualquier acto social se valora la quietud, "que no moleste". Ya incluso en las celebraciones de bodas los novios especifican que "no se admiten niños". ¡Qué pena!

    Está bien visto que trague a modo de pavo embuchado todo cuanto su amorosa madre le tritura: la frutita. Resulta que un bebé de... pongamos ocho meses, por ejemplo, se toma para merendar un remix compuesto por un plátano, una pera, tres galletas, media manzana y el zumo de una naranja, cuando menos. ¡Joder! Casi lo que podría tomar yo en una semana. Y todavía pretenden que cene un poco, a saber: un lomo de mero triturado con verduras variadas, un yogur y el biberón de leche con cereales. No sé cómo no revientan en la cama. Pobrecitos.

    Si no duermen toda la noche, es que "dan porculo" y se han acostumbrado a los brazos, tienen hambre (¿seguro?) o qué se yo. Si piden de todo, es que son caprichosos, no que expresan sus necesidades o buscan el afecto, la atención o simplemente divertirse con lo que piden para jugar con ello. Si replican y preguntan constantemente son unos "jartibles" (en andaluz, sí), no niños curiosos que desean aprender  y se le cortan las alas. Si lloran, es para manipular y dar la nota, no porque expresen su malestar por el motivo que sea. Si saltan en el sofá, se tiran al suelo o se ensucian con el barro, son "cafres y guarros", no experimentadores innatos. Y si además no obedecen a sus riñas, órdenes y peticiones, es porque quieren rebelarse, desafiar la autoridad de los padres, hacer daño y coger el brazo cuando sólo se le da la mano. He escuchado y leído que se vuelven "pequeños tiranos". Falso, rotundamente falso (se me ocurre además que quizás el cólico del lactante tenga que ver mucho con el malestar del bebé por muchas de estas cuestiones).

    Un niño obedece cuando entiende y tiene interiorizado que debe hacerlo por algún motivo convincente. Dependiendo de la madurez y la edad que tengan, ya no habrá que solicitar esa obediencia en algunos asuntos y reprobar otros. Es realmente penoso, que haya padres que estén constantemente hablando de disciplina cuando sus hijos no suben dos palmos del suelo. Tienen uno o dos años y ya creen que con sus actitudes "quieren subírsele a la chepa" y no se lo consienten. Imponen su autoridad a través del chantaje y el miedo, el castigo, el tortazo y el zamarreo. "Con los niños hay que tener mano dura". Siento un latigazo cada vez que alguien profiere estas palabras o las deja escritas para vender su supuesto buen hacer. A mí me gusta emplear las manos exclusivamente para abrazar, acariciar, mecer y acunar a mi hija. Mis manos son blandas. No creo en el cachete a tiempo, en "sólo le pego en el pañal", en "los tiempos fuera" ni en la obediencia sumisa e inaprensible para un niño.

    No deseo que mi hija ni ningún niño sea obediente cuando le digo que no arañe un mueble con las llaves de papá porque tema que la castigue, la deje sin ir al parque o lo que es peor: se quede sin postre (hay padres que juegan con la comida, sí) o le pegue (lamento que haya muchos que todavía hoy pegan a sus hijos); sino porque sepa que el mueble es algo relativamente valioso para nosotros y que supone un sacrificio económico comprar uno nuevo si lo estropea. Cuando es demasiado pequeña, aunque se le explique, probablemente no lo entienda, pero hay que hacerlo y apartarla si insiste o lo va a intentar de nuevo, permanecer atentos y no poner a su alcance las llaves. A lo mejor se conforma si le damos un trozo de cartón de algún electrodoméstico, un plástico, una tabla que poder arañar y reconducimos esa pulsión que nos parece destructora y estúpida, cuando puede que sea la semilla de la inquietud artística de una prestigiosa escultora. Pero si nos limitamos a reñir con un "No se araña el mueble, eres mala, eso no se hace, no está bien", se castiga y se le predispone para que vuelva a hacerlo con el manido "Como te pille...", "La próxima vez...", se afanará en hacer lo que quiere sin que la pillen para evitar el castigo sin saber por qué está mal "jugar" a hacer surcos en ese material que tanto le atrae. Y olvídate de camino de que sea escultora si le cierras las puertas a cada paso. Por si a ti que me lees te hubiera hecho ilusión ¡je!

    En algunos colegios, la desobediencia (y algunas malas conductas -o consideradas así por el maestro de turno, porque muchas no lo son-)  se castiga con la sillita  o el rincón de pensar. Pedagogía barata: creo que lo único que concluyen de su "reflexión" es la relación entre el castigo y el pensar. Mejor no pensar y hacer caso al maestro, diga lo que diga. ¡Ahhhhhhh! ¡Socorro! ¿Cómo va a reflexionar solo un niño pequeño sobre algo que no se le explica convenientemente, dialogando? Me gustaría estar en sus cabecitas para saber en qué se distraen durante esos minutos o qué traumas comienzan a forjarse.

    Pero mi hija es para ojos ajenos una petarda porque no ha querido ni quiere carro y corre (y vuela) entre las sillas de los bares, de un cacharro a otro en el parque, detrás de los perros... porque salta en el sofá cuando le apetece, porque juega con cualquier recipiente donde quepa algo de agua, se mancha con las témperas y comiendo, porque se sube a todo lo que alcanza y porque no se queda quieta. Está malacostumbrada porque quiere que le preste atención cuando hablo por teléfono o mantengo una conversación con alguien, porque llora si salgo de casa a hacer algún recado o a un examen porque quiere venir conmigo o porque se queja si no quiere comer determinado alimento. Y es caprichosa porque quiere teta en el supermercado, elegir (tiene sólo dos años -los cumple este enero-) la ropa que se pone, ir a visitar a una abuela y no a otra o que le ayude a levantarse de una caída su madre y no la prima, el abuelo o el primero que pasa. Mi hija es una desobediente porque le decimos que no se suba al mueble de nuestro amigo y no "acata la orden", cuando lo que busca es imaginar una casita, una cueva o el tubo de ikea por el que entra y sale de rodillas. En casa puede hacerlo, fuera quizás moleste y como no queremos invadir la intimidad ni las propiedades de nadie se le explica una y otra vez, se la aparta y "consentimos" sin demasiados problemas esa desobediencia parcial, esa insumisión, porque en el futuro sabrá cómo puede comportarse en casa, no obedecerá a nadie ni a nada sin cuestionarlo y aplicar su criterio primero (buena opción en la adolescencia, cuando el líder de sus amigos quiera llevarla por mal camino o tenga que tomar decisiones importantes), respetará a los demás y a nosotros, será libre y probablemente sabrá discernir entre el consejo, la recomendación, el buen hacer y la dichosa obediencia del que sí es maleducado.

 

32 comentarios:

Meri dijo...

Buff que dificil hacer un comentario porque hablas de muchas cosas, ayer lei otro blog que descubri a través del facebook muy interesante sobre el tema del que hablas
http://www.lauramascaro.com/2011/03/cuando-pensar-es-un-castigo.html

Nosotros vamos en contra de todo el mundo mi familia no es partidaria de la metodologia que usamos para criar a nuestro hijo, respetamos sus gustos p.e. comida, elegir ropa, ir a donde le apetezca como dices tu casa de una abuela u otra, si quiere comer come y sino le apetece ya comera cuando tenga hambre y por supuesto no le gusta todo, segun mi madre esta en la edad de comer de todo (36meses) pues no mi hijo come lo que le gusta igual que su madre y su padre. Para mi seguidora de Rosa Jové y Carlos Gonzalez los niños deben ser respetado como minimo como respetamos a los adultos, no gritarles, reñirles por ser niños y querer jugar o que les hagamos caso, como dice a veces mi hijo Papá no hables, si estamos hablando, y nosotros no vamos de cafeteria vamos al parque o pasear él en su moto y nosotros a las carreras detrás jajja.

Anabella dijo...

Bueno, otro post buenísimo. Me tienes que decir de dónde sacas la inspiración, que yo tengo el mío aparcado y juntando polvo.
El último párrafo (desde "Pero mi hija" hasta "sí es maleducado") enterito, parece escrito para mi hija (que cumple 2 en febrero).
Lamentablemente, la gente creerá que es una maleducada o una malcriada... Yo creo que es una niña, y que este es el momento que tiene para hacer todas esas cosas. ¿Cuándo sino va a subirse a los muebles, va a mojarse con toda el agua que haya en la casa, etc? Por cierto, ella también elige la ropa, y la dejo. Tiene derecho a elegir su ropa joer!!!!
Pos ná, eso, que mi niña y tu niña ya se podrían juntar y liarla un rato (no estamos muy lejos).
Saludos!!

Maria dijo...

genial genial y genial!!! Y es así yo tambien prefiero que mi hija sea una "maleducada" a ojos de esa gente que no entiende a los niños. gracias, me ha encantado

Kiko Valle dijo...

Anabella, la inspiración me viene del día a día, lo que leo, la relación de los niños con sus padres en el parque, el supermercado... De las noticias, la prensa, los comentarios de la gente... Es que sin quererlo siempre llevo puesto el chip jeje Y claro que sí, algún día haremos coincidir a las peques y que provoquen un terremoto jeje. Gracias por entrar y comentar.

María, me alegro mucho que te guste jeje Cuanto más reflexionemos sobre estos asuntos, estaremos en mejor disposición de actuar bien.


Abrazos.

Gonne! dijo...

Muy buena la nota... siempre me hacen sentir que mi hijo es un mal educado pero buen... yo tambien lo fui y aca estoy feliz con mi hermosa familia, soy profesional y mama y hermana y, aun sigo siendo, hija. Cuando te crian con amor sos un " maleducado" pero a la larga sos una persona de bien.

Andres dijo...

Que gusto leer estas palabras escritas por un padre.. Realmente por momentos me siento un "bicho raro" pues eso del maternaje y la crianza natural parece reservado para las madres (y solo algunas!).. Pondré tu blog en mis favoritos! Saludos

Kim dijo...

Preciosa entrada, me ha llegado muy adentro y me ha dado escalofríos. Me identifico contigo en calidad de madre de dos niños maleducados, malacostumbrados, caprichosos, consentidos y malcriados, que se crían sin límites (pero con valores), puesto que en la lotería de la vida les han tocado unos padres permisivos incapaces de imponerles disciplina.
Por mi parte, prefiero educar pensadores asertivos que soldaditos obedientes, pero sobre todo prefiero disfrutar de mis dos soles, saborear cada etapa de su infancia, intentar darles lo que yo he tenido y lo que no tuve nunca, y sobre todo guiarles cogidos de la mano y no a rastras, en un hogar y no en un cuartel.

Anónimo dijo...

Hola kiko , me estoy aficionando mucho a tu blog hay cosas que comparto y otras que no pero por ejemplo en este ultimo que has escrito de la teta, a mi me gustaria compartir las sensaciones que siente mi hijo pero , cuanto lo intento no sale nada y no se si es cosa mia o me estoy emparanollando al creer que mi hijo tampoco saca y nos esta creando un problema. Por lo demas creo que la maleducacion no se nace sino que se crea aunque de mucho depende la naturaleza del niño. Un abrazo

Anónimo dijo...

hola, yo no estoy del todo acuerdo con todo esto que estais comentando.
cada uno cria a sus hijos como quiera pero tampoco decir que porque tu le pongas normas a un hijo el niño esta en un cuartel o lo estas haciendo de el un niño sin afecto y amor porque la virtud esta en un punto medio, mi hijo salta, corre, juega, se sociabiliza, se mancha, todo lo que debe de hacer un niño pero con sus normas, saber comportarse"que no quiere decir que lo haga siempre" pero lo intento para poder ir aunque sea a tomarme una cerveza con mis amigos y que me vuelvan a llamar sin que digan" no los llamamos porque vaya el niño" aunque creais que no sean amigos de verdad casi todo el mundo piensa asi y yo tampoco aguantaria los caprichos de los hijos de otro y nadie tiene que aguntar la meleducacion de mi hijo. por eso es importamte darle una educacion basada en cariño y respeto hacia los demas.

Anónimo dijo...

yo tampoco estoy de acuerdo con estas oponiones, porque un niño se debe de educar con unas normas, y por tener normas no significa que este viviendo en una dictadura, simplemente esas normas se acercan a la ralidad de la sociedad, es decir lo que el niño debe de hacer para poder integrarse en la sociedad y no ser el tipico maleducaco o raro. y ademas en este pais se vive bajo unas leyes, y desde pequeño tiene que saber y aprender a vivir con normas, para que en un futuro las normas y leyes no lo vea como algo raro y las incumpla. y con respecto a lo del maestro de turno, el maestro sabe lo que tiene que hacer, ya que es una persona titulada y adecuada para desarrollar su profesion de echo ha pasado un proceo de seleccion muy duro para llegar a trabajar en un colegio publico, asi que no creo que lo maestros hagan mal su trabajo y no sepan como educar a un niño o niña. me parece Kiko Valle que no llevas del todo la razon informate mejor, y sobretodo ten en cuenta la socializacion de tu hija ahi esta la clave de todo.

Kiko Valle dijo...

Completamente de acuerdo contigo Gonne.

Gracias Andrés!!! Es verdad que somos pocos, pero cada vez más. ¡Adelante! jejeje

Kim, me encanta tu reflexión. Creo que hay dos cuestiones fundamentales en lo que has dicho. Lo de educar en valores (claro que hay valores de todo tipo y los que para unos son deseables para otros son lo contrario) y que prefieres que tus hijos vayan de la mano y no a rastras en una casa y no un cuartel. Muy sabio el comentario. Siempre he dicho que no quiero que mi hija esté haciendo el servicio militar permanentemente y que su hogar sea una referencia de FELICIDAD, LIBERTAD, AMOR Y CONFIANZA.

Anónimo (el primero -por favor, aunque uséis el perfil anónimo, poned un nombre jeje-), a veces parece que uno lo hace todo bien y no salen las cosas. Sólo busca la felicidad de tu hijo y la tuya en los términos que sean. En ocasiones ocurre que parece que se hace todo bien y llega cualquiera y ve "el fallo", que no digo que sea tu caso. En cuanto a la educación... Hay cuestiones innatas en el ser humano y todos no somos iguales en temperamento, bien sea por genética o por otras razones, pero la educación hace muchísimo.

Anónimo (el segundo). No defiendo una educación sin normas, claro que las hay. Y van cambiando dependiendo de la edad del niño. No puedo pretender que mi hija de dos años esté quieta sentada en un bar, mientras estoy con unos amigos cenando. No es la actitud de una niña. Me dan igual los convencionalismos y lo que hago si a mis amigos les molesta la actitud de mi hija, el que los interrumpa mil veces para ir a cogerla, retirarla de algún peligro, atenderla por cualquier motivo... es no ir con esos amigos. Para mí es prioritaria la forma en la que educo a mi hija que las molestias que ocasionen a mis amigos. Los que son amigos míos de verdad, me respetan, a pesar de que no compartan. Pero el que mi hija se esté educando de esta forma no implica que no respete a los demás. Son cosas distintas. Yo, siempre respetaré a mi hija y sus necesidades (e incluso en ocasiones, sus caprichos), frente a las de mis amigos. Algún compañero puede pensar que mi hija está maleducada. Y precisamente el pensamiento es mutuo, porque yo pienso que el maleducado es él o su hijo. lo único que demuestra esto es nuestras percepciones distintas de lo que es la educación. Además, últimamente y cada vez más, intento rodearme de familias que tienen ideas parecidas (sin ser excluyente ni abandonar las amistades de siempre) para tener la tranquilidad de que están en el ambiente idóneo y que me gusta.

Gracias por entrar y comentar.

Kiko Valle dijo...

Anónimo (tercero jeje), las normas que tú propones en tu familia pueden ser coincidentes o no a las mías, pero también las tengo. Y dependiendo de qué tipo de normas sean y de cómo se hagan cumplir, sí que se está en una especie de dictadura o no. Precisamente de los ambientes más dictatoriales (también de donde hay una permisividad absoluta que ya no es permisividad, ni libertad, sino dejación, abandono y libertinaje) y con más rigidez en las normas de conducta es de donde salen más niños rebeldes e incluso delincuentes. Yo prefiero criar en libertad (no sin normas, ni sin respeto, que se confunde la gente y no entiende que hay términos medios entre el libertinaje y la rigidez extrema), y enseñar con el ejemplo lo que otras familias pretenden con castigos y dictadura. un niño criado en libertad sabe respetar las normas y lo que es más importante, tener criterio y poder cuestionarlas, que no incumplirlas, cuando haya asuntos peliagudos en los que las leyes y costumbres no estén muy acertadas ¿O me dices que estás plenamente de acuerdo con todas las leyes y normas actuales? De hecho la ley cambia constantemente adaptándose a la realidad.

En cuanto a los maestros. Pues es una profesión digna y muy loable. Hay como en todas las profesiones, buenos maestros y malos maestros, con ciertos criterios con los que uno puede estar de acuerdo y otros no. Muchísimos maestros no es que no sepan, sino que no tienen ni idea de cómo educar a un niño y tampoco tienen margen en el sistema para hacerlo, ya que están encorsetados por una serie de protocolos, inspecciones, etc... OPtros están plenamente capacitados. Pero quien crea que hoy en día en la escuela se educa, me parece que muy equivocado está. La escuela sirve de mera transmisora de información, de aparcamiento de niños mientras los padres trabajan, de homogeinizadora del pensamiento único y algunas cosas más. También tiene cosas buenas. Educación y formación son cosas bien distintas, muy distintas y el sistema pedagógico usado en los colegios públicos deja mucho que desear.

Estoy muy informado (podré estar equivocado, sí, pero informado estoy) sobre estos asuntos. Leo muchísimo, asisto a conferencias, charlas, visito muchos blogs de reputación tanto de una vertiente como de las que comparten ideas opuestas, veo, analizo y comparo. llevo casi tres años empapándome de libros sobre educación, crianza, formación, pedagogía... y no soy ningún radical ni tampoco un cateto. Tampoco es plan que detalle mi currículum ni la biblioteca sobre este tema que ya tengo en casa, porque además no es garantía de que esté en lo cierto, sino que esa es mi opinión basada en lo que leo, en mi experiencia, en lo que veo, etc... Pero ya sólo por citar un detalle, soy estudiante de Pedagogía, he cursado bastantes asignaturas (en otras carreras) de Psicología Social , Psicología Infantil, Psicología Evolutiva, etc... y de verdad que informado, sí que estoy.

En cuanto a la socialización de mi hija. Ya con la edad que tiene -cumple dos en enero- (aunque en esta edad no se considera socialización como tal, incluso hasta los tres años), está muy integrada en varios grupos y redes de amistades, como cualquier otra niña (¿por qué iba a ser distinto?). Y los casos que conozco de niños adultos cuyos padres llevan toda su vida educando con una crianza natural y algunos de ellos incluso sin escolarizar a sus hijos, con la opción del homeschooling, no sólo están socializados y bien educados sino que además, sin haber ido a la escuela y sin que sus padres en muchos casos tengan mucha formación, obtienen mejores resultados en la formación superior y son especiales en el buen sentido, no raros.

Con todo esto no pretendo polemizar ni me molesta en absoluto. Sé que al exponer mis opiniones habrá quien las comparta y otros que no, es lo normal. Mal iríamos si todos pensáramos de la misma forma. es más, me gusta debatir y que me cuestionen porque me hacen reflexionar y volver a discutir sobre los temas que me gustan.

Saludos y gracias a todos por entrar y comentar.

Kiko Valle dijo...

Por cierto, hay por ahí una frase de Hitler que dice "dadme el control de los libros de texto y controlaré el país". Muy significativo o al menos a mí me lo parece.

Kiko Valle dijo...

Meri!!!! Disculpa por contestar con tanto retraso a tu comentario. Se había colado como "spam" y como soy novato no había mirado esta carpeta hasta hoy y accidentalmente. Coincido contigo. A nosotros nos ocurren cosillas similares. Al principio nos agobiaban padres y suegros. Ahora, cada día menos y seguimos a nuestro aire. Nos va genial, con las dificultades propias pero muy bien. Y cuando un sitio no es demasiado apto para los niños, o lo adaptamos o directamente no vamos. Una cafetería puede ser un laberinto ideal para jugar al pilla pilla entre las mesas, si estamos dispuestos a que la gente te mire mal, que cada uno de la pareja se tome el dulce por turnos y a que incluso te llame la atención el camarero jajaja Que alguna vez ha pasado. Pero sí, preferimos parque, calle, tierra, playa, casas de amigos, campo, ferias... o parque de juegos indoor cuando hace demasiado frío.

Seguiré maleducando en la desobediencia a mi hija, que ya en determinados asuntos y con solo 2 años toma muchas decisiones acertadas sin imposición, sin castigo, sin buscar nuestra aprobación... Porque encuentra que el entorno, los demás, nosotros ... seguimos en una armonía y nos sentimos bien con sus actos. Y cuando no sabe qué hacer o se equivoca y la dejamos, por supuesto o pregunta (y que elija): ya nos encargamos de explicarle. Y aunque es pequeña se da cuenta a veces de las intenciones. Otras, nada.

Saludos y gracias por comentar.

María dijo...

Estoy de acuerdo. Yo tengo esa misma actitud, y aunque mi peque tiene solo 9 meses, ya me tienen frita con que está enmadrado, o que eso no se toca o eso no se chupa, o dame un besito, o toma esto y dame aquello, o cuánta teta... Que los límites, sí, claro que hacen falta pero no si son puestos "porque aqui mando yo". La sociedad está aún muy lejos de entender y respetar las necesidades de los más pequeños...

Kiko Valle dijo...

Completamente de acuerdo María. Supongo que ya los conocerás, pero si no, te recomiendo los libros de Rebeca Wild. En la editorial Herder los tienes todos. Yo empezaría leyendo el de Educar para ser. Naomí Aldort también hace reflexiones interesantes sobre la educación la permisividad y los límites. Desde luego, como verás, estamos ambos muy alejados del conductismo dictatorial jeje.

Saludos y gracias por entrar de nuevo.

Yaneth dijo...

Por casualidad he llegado a tu blog y me he encontrado con esta entrada con la que estoy totalmente deacuerdo. La capacidad de ser flexibles también hay que enseñarla y para ello tenemos que serlo nosotros también aunque haya que saltar muchas veces por encima de las críticas ajenas. Un Saludo y felicidades por tu blog. Con tu permiso me quedo por aquí... ;)
Un Saludo,
Yaneth

http://yanethpoints.blogspot.com/

Kiko Valle dijo...

Muchísimas gracias Yaneth!!! La flexibilidad está reñida con el conductismo imperante, la Supernanny y la mano dura, que es lo que parece que les gusta emplear a muchos padres. En determinados niveles y situaciones (yo diría que siempre) es incluso nocivo para los niños , pero hay quien no se da cuenta aún mostrándole estudios serios y lo que es más importante: el amor por sus hijos y el sentido común, la lógica y la naturalidad. Yo seguiré maleducando a mi hija jeje.

Gracias por pasar, comentar y quedarte

Elena dijo...

Sencillamente genial! Por desgracia en ocasiones me agota dar tantas explicaciones de por qué dejo (respeto) que mi hijo haga lo que quiera (siempre que no sea peligroso y no atente contra la libertad de nadie, claro). Es un bálsamo leer a personas como tú, que retratan tan bien las situaciones por las que pasamos. Además tengo un hijo de dos años, con lo que me identifico al cien por cien contigo.
Un abrazo.

Kiko Valle dijo...

Hola Elena. Sé que tengo pendiente leer un extenso mensaje en facebook tuyo y este que contesto ahora jeje. No cae en el olvido, es que estoy muy atareado con las cosas de casa y mi peque jeje. Pero ahí voy con lo primero.

Coincidimos en muchas cosas por lo que veo. Hacemos casi siempre lo mismo: mientras no sea peligroso, se pueda limpiar, no atente contra la libertad de nadie ni su seguridad, adelante. Y por eso mi hija es una maleducada a ojos de muchos. Para otros viva y graciosa y para nosotros bien educada y creativa jeje.

Gracias por entrar y comentar. En cuanto pueda leo lo que me pusiste en facebook y te contesto. Discúlpame.

Gonne! dijo...

Me da mucha pena la gente que cree que los sentiemientos de los niños o sus necesidades tienen menos valor que los de los adultos. Los que te miran con mala cara porque le das atencion a tu hijo y no a ellos aun en tu misma familia (como mis suegros) que batallan a diario en mi contra porque lo llevo " por el mal camino" " deberia meterlo a la gusrderia y sera menos mañoso " y cosas como esas pero bueno... aca estamos con mi esposo firmes con nuestra idea de que si queremos ser respetados debemos respetar, predicando con el ejemplo, y teniendo paciencia... aunque algunos no lo crean mi hijo es un Sr se la lava los dientes a diario sin chistar ( y le gusta) se duerme sin peleas, comparte con nosotros la comida y hasta podemos ver juntos los programas de cocina que tanto nos gustan o juega con otros niños si morder ni pegar... aunque muchos crean que es un maleducado!

Kiko Valle dijo...

Coincido plenamente contigo. adelante y a seguir así aún contra viento y marea. Yo también seguiré maleducando a mi hija. Ella es un poco más complicada para dormir y está en los difíciles dos añitos, pero me asombra su actitud en muchas ocasiones respecto a los demás.

Gracias por entrar y comentar.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo Kiko. A nosotros nos pasa lo mismo con la peque. Las miradas de la gente cuando hace todo eso que los niños "bieneducados" no hacen son aterradoras!!! Con respeto a lo que dices en tu blog sobre que la niña llora cuando te vas (la mia tambien tiene dos años) acabo de ver una noticia en cuatro que me dejó de piedra, en el sentido de que se pueden hacer comentarios así y quedarse tan anchos!! Que los niños pequeños que presentan una ansiedad "desmedida"ante la separación de su madre son niños que presentan problemas y que en un futuro tendrán crisis de ansiedad y bla, bla, bla... pero yo digo: no es normal que un niño pequeño quiera estar con su madre/padre? A mi, hasta me pareceria mal que no protestase cuando no estoy!!!!!! jeje
Un saludo y gracias por tu bloog

Anónimo dijo...

Me ha encantado leer este post. He llegado aquí desde el blog de una amiga, y realmente me quito el sombrero.
Es la lucha que actualmente mantengo con mi marido y padre de mis tesoros. Mi hijo pequeño, de casi 5 años es un niño que no para, que no anda, que corre, que salta, que me llama gritando desde el salón, que no puede estar quieto ( exepto en el cole..) y mi marido no entiende tanta actividad.
Hasta ahora ha respetado y asumido mis ideas, y digo respetado y asumido porque soy yo la que llevó la crianza natural a casa, la lactancia prolongada, el colecho... y nunca ha habido pegas de su parte, aunque no siempre ha estado de acuerdo conmigo... pero con esto la cosa cambia, se enfada muchisimo con mi hijo y es una lástima.
La experiencia con su hermana de 7 años es que se "calmó" mucho antes, es muy madura,muy responsable y tiene un comportamiento menos..digamos "activo", mas tranquilo, y mas aún ya con esta edad. Así que le cuesta ver que es normal que el pequeño tenga tanta energia, que no puede quedarse quieto solo para no parecer maleducado, solo por "quedar bien"..

Le voy a pasar tu post, me encantaría que viese una opinión de un padre que no piensa como los padres que le rodean.

Muchas gracias.

Lola.

Kiko Valle dijo...

Gracias Anónimos!!!

Suele ocurrir que en el mismo seno familiar unos estén más en la línea de la libertad y otros de una disciplina más o menos férrea y que ocasione conflictos. Lo sé por experiencia propia.

Como bien ha indicado por aquí una amiga: prefiero llevar a mi hija de la mano que arrastrada y que mi casa sea una selva (esto lo digo yo) antes que un cuartel.

Por supuesto que hay límites, pero debemos pararnos a pensar si donde los ponemos tiene lógica, si es por el bien de ellos o por nuestra comodidad. No creo en los castigos "por tu propio bien", las imposiciones "por tu propio bien" ni muchos otros argumentos heredados e inculcados como el yerro de una yeguada.

Saludos y gracias por entrar!!! (y disculpas por la demora)

Denice dijo...

Hola, esta es la segunda vez que leo tu artículo porque lo quiero digerir una y otra vez para sentirme aliviada porque tengo un niño de 5 que es muy curioso, hablador, preguntòn, inquieto y si está siempre saltado o en mi cama o en el sillón... Cuando esta con personas nuevas trata siempre de atraer la atenciòn, y mi amiga me dice siempre que es maleducado porque a veces no quiere saludar, o no quiere comer lo que le ofrecen, yo lo veo asi, muy independiente y me agobia los comentarios de esta amiga que me dices tu?

Kiko Valle dijo...

Hola Denice,

Este tipo de comentarios de los amigos también tengo que sufrirlos yo muy a menudo. Entiendo perfectamente tu malestar.

Los niños sólo son niños una vez en la vida, durante muy poco tiempo, unos años nada más. Cuando llegamos a adultos tenemos bastantes años por delante.

Los modales (saludos, agradecimientos... ) son formalismos de adultos muchas veces cargados de hipocresía, otras se hacen por cumplir y las menos para mostrar cortesía y un agrado real. Los niños son sinceros y es un valor que yo al menos prefiero potenciar, por encima de los modales políticamente correctos.

Creo en la imitación y además en mi caso me lo confirma la experiencia. JAMÁS le hemos dicho a mi hija que diga gracias y ella lo hace constantemente. Nos lo dice a nosotros y a veces a otros familiares e incluso a extraños. Pero tengo claro que no voy a forzarla y menos en público a que lo haga con otras personas si no quiere por el simple hecho de quedar bien como padre que (supuestamente) educa de buena forma o para el deleite del resto. Prima para mí que mi hija sepa e intuya cuándo se debe estar agradecida y saludar porque lo sienta y lo haya visto en nosotros, además de agradar a los demás en un acto de empatía. Tiene que ser un acto natural y no falso y forzado.

Si nuestras amistades no saben entender esto, no me preocupa en absoluto. Se trata de mi hija y sus procesos vitales. De hecho no me corto ni un pelo en decirle a mis padres, mis suegros, los primos, tíos... que si Aitana no quiere, que no la fuercen para que les dé un beso, les salude efusivamente o les diga adiós. Y precisamente cuando no lo hacen es mi hija la que se acerca y muestra su cariño incondicional y verdadero.

Todos no tenemos el mismo ánimo cada día, ni las ganas de estar con esta o aquella persona. ¿Por qué hemos de forzar la situación de un niño y que mienta al mostrar sus sentimientos? Ya tendrá tiempo y aprenderá sin que haya que poner empeño en ello, qué son los buenos y malos modales, a saludar, despedir, besar, pedir por favor, agradecer o increpar por el simple hecho de relacionarse con la gente.

Nos empeñamos en querer enseñarle cosas precipitadamente porque parece que si no se hacen a una determinada edad no lo va a aprender. Y lo realmente interesante es que el aprendizaje de esto y muchas otras cosas no viene jerarquizado de arriba a abajo, de afuera hacia adentro, sino al revés. Tiempo al tiempo.

Aún así, a mí también me agobian a veces los comentarios de mucha gente porque estoy cansado de tener que rebatir a cada paso y argumentar mi forma de criar a quienes no les interesa. Yo poco me meto en las formas de cada familia si no me preguntan abiertamente o sale la conversación. ¿Por qué todo el mundo se cree con derecho a meterse en mi vida? Respeto todas las opiniones que se formulen con respeto. Pero quizás más de una vez haya que dejar claras las cosas y sean amigos o familiares decirles abiertamente que nos molesta que se inmiscuyan en nuestra manera de criar y pararles los pies para evitar situaciones incómodas. Yo he tenido que hacerlo y lo seguiré haciendo cada vez que lo crea oportuno.

Y en tu caso concreto, pues te digo que disfrutes de tu hijo , su independencia y sus decisiones. A veces parece que los niños tienen un sexto sentido para conocer a las personas y les caen bien o mal por algo.

Un abrazo y gracias por entrar y leer en mi blog.

Denice dijo...

Muchas gracias Kiko por tomarte el tiempo de responder... Te doy toda la razón en lo que me dices... Tendré que armarme de valor para decir a las amistades que no se metan en mi forma de, porque mi familia ni se mete te diré ( menos mal jejeje) Gracias nuevamente... Saludos desde Suiza.

Anónimo dijo...

El dibujo que ilustra la entrada ¿no es contra el abuso sexual infantil?. Es que luego la entrada no va de eso y tampoco es plan de usarlo y desvincularlo de su propósito, pienso yo.

Anónimo dijo...

Perdón, es de una campaña contra la pornografía en internet, y esta entrada no va de eso
https://www.google.es/search?q=20+noviembre+2008+contra+pornograf%C3%ADa+infantil&hl=es&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=y-9SUf-2EsHF7Aauw4CYAQ&ved=0CAcQ_AUoAQ&biw=1306&bih=646e

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Trini y tengo una hija de 9 años y estoy totalmente perdida. Resulta que siempre ha sido una niña con mucho carácter y todos me culpan de tratarla "demasiado bien" y de que su carácter es consecuencia de poca disciplina. Según todo mi entorno estoy recogiendo lo que sembré... (Aunque creo que con el carácter se nace y la personalidad se moldea, no?)

En realidad ahora la niña está teniendo una dificultad en el cole, le cuesta mucho concentrarse, y está desmotivada. Su actitud es pasiva y los profesores están descontentos con ella. Ha bajado mucho su rendimiento, pero lo peor es su actitud de dejadez en todo lo relacionado con la escuela.

Mi opción ha sido abrazarla, ofrecerle confianza, que me cuente lo que pasa, jugar más con ella, buscar actividades juntas de complicidad y otras en las que ella está feliz si mi... y no castigarla, pegarle, o reñirle como su tutora me sugiere... y mi entorno me recrimina.

La cuestión es que hace tres años que estamos divorciados pero tenemos visiones totalmente diferentes de la educación. Él es gritón, autoritario y tiene accesos incontrolados de ira. Creo que le estamos provocando una grave confusión a la niña que no puede más. Nos quiere a los dos, no quiere fallarnos a ninguno pero entiendo que no sabe como hacerlo.
Esa es mi visión. Me siento sola con mi decisión de apoyarla y muchas veces dudo de si hago lo correcto porque si todos opinan diferente quizá sea yo la equivocada, pero mi corazón me pide que la ame ahora más que nunca. Como puedo pegarle (aunque con su actitud a veces te apetece) sabiendo que es ahora cuando más me necesita y yo soy su madre...

Estoy trabajando en el refuerzo positivo, su motivación y autoestima, pero me da mucha pena de ella porque la veo perdida.
Ayer me explicó que soñaba que era una marioneta y que su padre y yo movíamos los hilos para sitios diferentes y se acabó haciendo un nudo y ella no se podía mover. ES TAN GRÁFICA su explicación...
Creo que realmente esto es lo que sucede y no se me ocurre otra forma que apoyarla y abrazarla y dejarle claro que estoy con ella.
Por desgracia con su padre no puedo hablar del tema, soy yo la culpable de todos los males de la niña. Cree que la tengo sobreprotegida, maleducada y consentida y que esta es la moneda de cambio recibida por mi actitud.

Ah, quiero comentar que hace unos años, por la presión de todo mi entorno, sucumbí al tema de castigos, una torta en la boca, ... y esto solo hacía que yo me sintiera fatal y que ella no solo no mejorara su actitud si no que la empeoraba. A mí me educaron pegandome y me convertí en alguien inseguro e independiente y tengo claro que no quiero esto para mi hija. Me niego a volver a hacerlo.

Ahora estoy trabajando con ella en cosas creativas y con humor, pero todavía no veo resultados.

Aunque no seas un profesional del tema, veo que estás documentado y sabes mucho. Me sería de gran ayuda tu respuesta, si es que te apetece contestarme.

Gracias por tu blog y por este reportaje que llega a mí en un momento de necesidad absoluta.

Un abrazo,

Trini.

Anónimo dijo...

Hola mi hijo tiene 8 años, me parce interesante lo que es para ti una buena educacion de acuerdo al desarrollo de un niño; mi hijo tiene 8 años y en unos meses mas cumplira 9 años que metodo o de que manera puedo hacer que el me haga caso, que pueda convivir mejor con sus amigos todos me dicen que es asi porque lo tengo muy mimado

Publicar un comentario

Comenta lo que quieras con LIBERTAD. No hay censura en mi blog, salvo que se insulte y ofenda expresamente a alguien. NO se han eliminado comentarios hasta ahora. Gracias por debatir con respeto.