jueves, 8 de diciembre de 2011

Machismo y teta

 


    Si quieren verlo así, lo reconozco: soy un machista. Lo soy porque me encantaría que todas las madres estuvieran cuidando de sus hijos en casa como mínimo dos o tres años sin ver mermados sus ingresos, si es que antes trabajaban fuera del hogar. Y en el caso de que nuestro maldito Estado no aprobara la medida, que lo hicieran igualmente. Y en el caso de que no trabajaran antes fuera del hogar,  que recibieran una prestación. Sí, como antaño. El hombre (digamos hoy, la pareja, porque existen muchas lesbianas que conviven y tienen hijos) a trabajar y la madre en casa.

    Soy machista porque quiero que todos los pequeños del mundo puedan estar enganchados a la teta a destajo, sin horarios, a demanda y que madre e hijo disfruten del contacto piel con piel, del descanso, el juego, el amor. Que puedan consolar su llanto en el regazo de su madre, que crezcan juntos, rían, canten, bailen, se nutran juntos. Soy machista porque no quiero que una madre se separe de su hijo a los cuatro meses para dejarlo cuidar por familiares, amigos o en el peor de los casos, para aparcarlo en una guardería (si lo prefieren, escuela infantil, que suena más bonito). Me parece desgarrador, como si la desmembraran.

    Hay evidencia científica y estudios que avalan el hecho de que el hombre es una de las especies más dependiente al nacer. Incluso se hace referencia a nuestra evolución del mono, que camina a cuatro patas y luego alcanza el bipedismo, estrechándose en las hembras el canal del parto, por lo que no podrían alojar en su interior a un bebé lo suficientemente maduro y crecido sin provocarle la muerte en el parto. Digamos que necesita "nacer antes de tiempo", una "gestación exógena".

    En el útero está en un abrazo contínuo, con la temperatura idónea, correctamente alimentado, sintiendo a su madre, escuchando su latido incesante. Y cuando nace, viene "programado" genéticamente para sobrevivir y necesita madurar junto a ella todo ese tiempo que le falta. Se ha estudiado que la gestación debería durar en torno a quince meses. Y es curioso que la Organización Mundial de la Salud recomiende la lactancia materna en exclusiva "al menos" hasta los seis meses de edad. Hagan números: 9 (meses de gestación) + 6 (lactancia en exclusiva, brazos...) : 15. La niña bonita. Recuérdenlo.

    Pero ¿cómo va a dar de mamar a demanda una madre que trabaja fuera de casa al menos durante esos seis meses si a los cuatro ya se le acaba el permiso de maternidad? España es el culo del mundo en estas cuestiones. Hay países en los que son hasta varios años. Pero así vamos. Y no sólo se trata de alimentar con leche materna, que es lo mejor, evidentemente, y que se puede hacer extrayendo leche con sacaleches, almacenándola congelada y ofreciéndosela al bebé durante las horas que no está mamá en casa con vasitos, cuchara, jeringuilla... (lo hablamos otro día: biberón no); sino de que el niño reciba el calor y el contacto con quien lo ha parido, con quien lo ha llevado en sus entrañas, con quien forma parte de él y él de ella en una fusión vital.

    El Estado aporta supuestas medidas de conciliación del trabajo y la vida familiar. Retribuye con 100 euros mensuales a toda madre trabajadora como anticipo de la deducción por maternidad de la declaración de la renta. Que "todo el mundo sabe" que es para "ayudar" con los gastos de guardería o cuidadores del bebé. Está bien, no voy a criticarlo ahora con la que está cayendo (aunque puedo y lo haré en otro momento). Pero una medida real sería alargar el permiso de maternidad remunerado hasta los seis, nueve o doce meses (para empezar) y no callarnos la boca con 100 míseros euros hasta los tres años de edad. Así podrían cuidar ellas de sus hijos y no delegar esta función natural en desconocidos o familiares a los que no les corresponde, aunque probablemente lo harán encantados y con mucho cariño. Hay quien prefiere continuar su carrera profesional por vocación, un buen sueldo... y no pretende olvidar, aunque sea por unos años, los cruciales para el desarrollo del niño, en los que más necesita a su madre, su posición social porque le parece más importante que dedicarse a lo que la naturaleza ha previsto para ella: ser mamá: estar embarazada, parir, dar de mamar, criar y educar a sus hijos.

    Otra de sus "geniales" medidas es el permiso de lactancia. ¡Una hora al día! Y se creen generosos. La madre trabajadora puede optar por entrar a trabajar más tarde, salir antes, interrumpir la jornada... ¿Pero quién se cree que con una hora de permiso se puede mantener la lactancia a demanda? Aún así , muchas madres, casi lo consiguen. Si mamá estuviera en casa y papá trabajando, esto no ocurriría. ¡Machismo!

    Hay quien opta por la reducción de jornada de trabajo para el cuidado de un menor, que puede hacerse hasta los 8 años de edad del niño. Pero claro, la retribución disminuye en función del porcentaje de horas reducido. Y así, mil triquiñuelas tienen que hacer las que desean amamantar como se debe. Casi cuatro meses del permiso de maternidad, en torno a quince días si acumulan el permiso de lactancia, reducción de jornada, vacaciones y a veces excedencias (sin sueldo claro, la que puede permitírselo o la que ha sido muy previsora) para llegar a cinco o seis meses sin trabajar para cuidar de lo más importante de su vida: su hijo.

    Se dice que trabajamos para poder criar a los hijos, cuando lo que realmente se hace es dejar de criarlos para poder trabajar (esto lo leí en algún sitio). Queremos un tren de vida con lujos y caprichos innecesarios que enmascaramos como necesidades para nosotros y nuestros hijos y no es verdad. Otras veces, las familias hacen verdaderos esfuerzos simplemente para comer y pagar una hipoteca, no estoy hablando de estos casos, que los hay desgraciadamente y con la crisis, más. Lo que un niño necesita es a su madre. Y si está en casa, podrá alimentarse con teta; si papá trabaja, la madre también come. Y eso no es ser una mantenida. ¡Qué manido y rancio suena el término! Ya que ella mantiene con su pecho y cuida al hijo que ha venido al mundo fruto del amor de los dos y hasta puede (de hecho es así) que cuide la casa, la ropa, la comida de quien trabaja fuera... ¿Quién mantiene a quién?

    Y como siempre, me dejo en el tintero para no extenderme y aburrir, bastantes reflexiones sobre lo mismo: el dinero, las necesidades básicas del bebé y los padres, el trabajo, la calidad de vida, el tiempo de calidad, la opción de amamantar o no, el abuso de las prestaciones por quien no amamanta ni cuida a sus hijos, la mediocridad del Estado español, los problemas de la discriminación laboral de la mujer embarazada y madre... Pero yo no lo puedo remediar. Es que soy un machista en estos términos, si es que quieren verlo así, porque ya me lo han dicho a la cara unas cuantas veces y además, ni siquiera me sentí mal: me enorgullezco de ello. Con "mi machismo" y la teta, no juego

19 comentarios:

María dijo...

Qué bueno... gracias por ponerlo en palabras... qué gran equivocación esa supuesta conciliación, que encima nos venden como lo mejor, y más aún, nos tildan de machistas de y volver al pasado si defendemos el derecho de nuestros niños a estar con sus madres...
No se dan cuenta de que lo único que engendran es violencia separando a los niños de sus madres? Luego se preguntan porqué el mundo está como está...
Un beso y gracias!

Melina dijo...

Magnífico Kiko. Aplaudo fuertemente esta entrada. Ya te admiraba pero cada vez consigues que te admire más. Bravo y bravo.

misteriosa dijo...

Hola. Yo estoy de acuerdo a medias. Estoy de acuerdo en que la baja maternal es penosa, en que la hora de lactancia lo es más, en que con 100 euros no se arregla el mundo. Pero tampoco creo que haya que justificar que seamos las mujeres las que estemos en casa 2 y 3 años por la teta. Yo he amamantado durante 3 años y medio, y lo he compaginado perfectamente con trabajar. A partir del año, ya "tetean" menos, incluso llega un momento en que sólo tetean una vez al día. ¿Por una chupadita que no dura ni un minuto, yo tengo que estar todo el día en casa, en lugar del padre? SI, el bebé, tambien necesita brazos, amor, ternura, cosas para lo que los hombres estáis perfectamente capacitados. Así que por ejemplo, ¿por qué no repartir? Primer año mamá en casa, segundo año papá en casa. De esa forma es como no habría discriminación laboral, porque los hombres desaparecerían el mismo tiempo que las mujeres. Pero seamos realistas: Los 3 años que una mujer pasa fuera del trabajo, sus compañeros hombres han tenido tiempo de hacer muchos méritos y demostrar muchas cosas, por tanto es de cajón que sean ellos quienes asciendan siempre. Y ella llega y se encuentra en blanco. Y según en qué tipo de trabajo estés, tienes que mantenerte actualizado, 3 años fuera es directamente un suicidio profesional. (Y yo no quiero que el estado me de un sueldo por quedarme en casa, no quiero aburrirte porque yo un día quiero escribir todo un post sobre esto, pero yo lo que quiero no es que me den los peces, sino que me den la caña y ya pescaré yo). Un saludo. Espero que no te hayas tomado a mal mi comentario.

Anónimo dijo...

Me ha encantado Kiko!!! Lo has explicado muy, muy bien. Añado más y digo que a veces incluso tienes que oir comentarios de gente como: Qué suerte!!! Te quedas en casa sin hacer NADA y así vives de mantenida!!! Será posible? Sin hacer nada??? Disfruto de mi peque, juego con ella, la educo lo mejor que puedo y sé, nos reimos juntas y nos enfadamos, tomamos teta... y además me ocupo de la casa... Y esto es estar sin hacer nada???? Por cierto que mi hija ya tiene dos años y toma teta a todas horas!! Incluso cuando se despierta de noche la sigue pidiendo. Ya se sabe que cada niño... Lo que sí estoy segura es que si le preguntases a todos los niños si prefieren tener todos los juguetes del mundo o pasar más tiempo con sus padres, escogerían esto último sin dudarlo. Un saludo y sigue con tu blog. es genial!!!!

María Berrozpe dijo...

Yo tengo una puntualización Kiko... algo que a simple vista no parece muy posible, incluso parece una locura: más que meter a mamá en casa quiero sacar la maternidad a la calle, a la vida pública de la madre. Quiero ver mujeres con el bebé colgado del fular en sus direcciones de empresa, sacando la teta a la vez que su compañero da un traguito a su café. Quiero que la panadera me atienda con su hijo cargado a la espalda o en el regazo. Quiero que la abogada me reciba en su despacho y me diga, "disculpe dos segundo", se ponga su hijo al pecho y sigamos hablando........ Quisiera haber podido ir a un congreso científico con mi hijo a mi lado, colgado de mi cuerpo y mamando. Quisiera poder haber seguido escribiendo proyectos, pidiendo financiaciones, discutiendo resultados..... tal vez sin trabajar en el laboratotio, pero sí colaborando, dentro de mis nuevas posibilidades que son muchas, con un equipo de investigación, mientras estoy con mi hijo y le doy cuerpo y teta. Eso es lo que yo quiero, Kiko. Ya me quedé en casa pero eso es un mal menor. Un mal que asumo porque al menos me afecta más a mí que a ellos. Pero lo ideal sería no que la maternidad me encierre a mí en casa, sino que mi hijo fuera bienvenido conmigo fuera de ella. PAra eso muchas cosas, muchas actitudes, muchos planteamientos tendrían que cambiar. Pero sería en beneficio de todos, sobretodo de estas madres que no queremos ni podemos, porque nuestro deseo no nos deja, pasar por encima de nuestro hijos y de nuestra maternidad. PEro que la casa tampoco es el lugar para nosotras porque nos sentimos solas, aisladas, encerradas.....no, la casa no debería ser sinónimo de maternidad; la maternidad debe de salir de casa con la madre y el bebé, integrarse en la sociedad y no encerrarla como si fuera algo que está ahí pero nadie quiere ver ni que le moleste.

Anónimo dijo...

Gracias Kiko, no conocía tu blog y me ha encantado tu entrada, me alegro mucho de que por fín un hombre haga una declaración como la tuya, en este mundo machista (machismo del otro claro) "lo que diga un hombre" sigue teniendo más valor que lo que digan una panda de "histéricas integristas de la teta".
Ojalá más hombres se pronunciaran sobre el tema, recuerdo cuando mi pareja me dijo, algo como, "hasta el año como mínimo, la mamá es imprescindible para el bebé, la necesita para todo" me hizo muy feliz sentir su apoyo y comprensión, en casa, nos apretamos el cinturón y con el sueldo de papá nos apañamos, yo trabajo a otro nivel, no remunerado, pero os aseguro que no paro, educar a un hijo requiere invertir muchas horas (24/365) entre muchas otras cosas, que no solo de tiempo vive el niño...
Me gusta el enfoque de María Berrozpe, una mujer podría trabajar perfectamente atendiendo al mismo tiempo a su bebé, haciendo pequeñas pausas para cambiar un pañal, sacar un pecho, etc, pero a la que el bebé crece un poquito y necesita más movimiento y libertad para explorar me resulta más complicado de ver a ese hijo en la panaderia, la oficina, o el congreso científico. Las necesidades del pequeño cambian y pasan de querer vivir en los brazos de mamá a querer vivir trepando, reptando, gateando, agarrando, mordiendo, y un sinfín de actividades necesarias para su desarrollo. La casa es más segura, y me imagino que con casa, el autor se refiere a la "no obligación de acudir a un centro de trabajo" pero que contempla la opción parque, biblioteca, local social, piscina infantil, etc.
Os tengo que confesar que desde que dejé mi trabajo para dedicarme a ser mamá tengo muchísima más vida social y una agenda repleta de actividades que me tienen alejada de la casa mucho más de lo que la mayoría cree.
Saludos y gracias por hablar de nosotras con tanto respeto y comprensión.

misteriosa dijo...

Totalmente de acuerdo con María Berrozpe. Como mi marido tenía una empresita, yo le hacía de secretaria con el ordenador. Cuando di el pecho a mis hijas, lo seguí haciendo, incluso estando de excedencia de mi trabajo "oficial", en el cual también el 90% del tiempo uso el ordenador. Por tanto, supuestamente, para criar a mi hija, no podía seguir haciendo ese trabajo, por el cual cobro, pero sí podía hacer el de mi marido (por el que yo no me llevo un sueldo). Y lo he hecho con el bebé colgado a la teta. Como dice Anónimo, cuando crecen, el lugar de trabajo puede no ser idóneo. Pero es que cuando crecen, ya no es imprescindible que sea sólo la máma la que esté pegadita a él las 24 horas del día, por tanto se pueden repartir entre el padre y la madre. Mis hijas desde que empezaron a gatear, disfrutaban mucho con su padre, se reían, vamos, que traumatizadas no estaban por no estar conmigo esos momentos. (es más, mi hija mayor dice que recuerda cuando hacía carreras de gateo con papá, yo lo dudo, pero me lo dice muchas veces toda contenta; no me dice lo triste que estaba por que la carrera no la hacía yo). Saludos.

Encarna dijo...

Yo estoy de acuerdo con "misteriosa"... Sinceramente no he estudiado una carrera de 6 años, ni he hecho méritos en mi trabajo durante otros 7, para ahora tirarlo por la borda pudiendo estar mi hija perfectamente con su padre, turnándonos (una vez que la teta no es tanta, ahora a los 13 meses).

Mi marido ha estudiado exactamente lo mismo q yo, ha trabajado en lo mismo, y resulta, -como he leído en otros medios-, que soy yo la que "se realiza" y estoy "abandonando a mi hija con la niñera". Pues lo siento, pero no estoy de acuerdo.

Eso sí, creo que la ley debería amparar a esas madres que sí que quieren estar en casa con sus hijos. Me parece que están en su derecho.

Kiko Valle dijo...

Hola Misteriosa. por supuesto que no me tomo a mal tu comentario. Para esos estamos: para debatir, puntualizar... Me parece estupenda tu idea de que te den la caña y no los peces y estoy de acuerdo (¿cómo no?) en que los papás estamos plenamente capacitados para dar ternura, brazos, dedicación, amor... Pero una madre es una madre y si yo lo fuera (no lo soy y ya es así), mi realización plena como persona se circunscribiría en gestar, parir, dar de mamar y cuidar de mis hijos. No quiero con esto desterrar a las mujeres de lo profesional, sino que por prioridades, y aunque mi pareja pudiera darle "lo mismo" que yo a mi hijo o hija, yo preferiría quedarme en casa con mis hijos que trabajar y alcanzar éxitos profesionales y laborales. Toda la lucha del antiguo feminismo esta genial para hacer ver que las mujeres tienen las mismas capacidades y son igualmente válidas que los hombres, para que sean reconocidas al mismo nivel y para precisamente al igualar esos derechos, otorgarles la posibilidad de elegir qué hacer con sus vidas ante la maternidad. No voy a juzgar ni tampoco creo que se puede medir exclusivamente por la dedicación la calidad de una buena madre si opta o no por aparcar o abandonar su trayectoria profesional para dedicarse en exclusiva durante un tiempo o para siempre al cuidado de sus hijos, pero sí defiendo que esa sería mi opción y es la que mejor veo. Creo que ya está demostrado que las mujeres pueden hacer cualquier cosa al mismo nivel o superior que los hombres: faltaría más. Que tienen o deben tener las mismas oportunidades, también. Pero una vez demostrado (tampoco hacía falta porque era evidente para muchos, aunque desgraciadamente tenía que hacerse para ganar un respeto que se les tenía perdido y para concienciar y evitar muchos problemas de sexismo, humillaciones, maltratos y discriminación), que sirva también para que tengan plena libertad de elección sin que se les vea como marujas paridoras (con connotaciones peyorativas) a todas las que optan conscientemente por dedicar su vida plenamente a los hijos.

Gracias Anónima (la primera jejeje), coincido contigo.

María Berrozpe. Genial. Estoy ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO con tu planteamiento. Cuando me refiero a quedarse en casa, evidentemente no lo hago como aludiendo a un convento de clausura. Sería ideal lo que propones y pienso que si hubiera cada vez más mujeres que centraran su vida en los hijos de la manera que defiendo, nos iríamos acercando cada vez más a ese ideal que has descrito. Muy buena aclaración. Gracias.

Anónima (la segunda jejeje), efectivamente me refiero a casa, biblioteca, castillos hinchables, parques, piscinas, cuentacuentos, excursiones... Gracias por echarme una mano jajaja. Y también es verdad que desde que nació mi hija (cumple dos años en enero) conozco a más gente y tengo más vida social (tenemos, mi mujer y yo, claro).

Encarna, con la respuesta a misteriosa, ya te he respondido a lo que comentas creo. Tan respetable es una opción como la otra, desde luego.

Mil gracias a todos por entrar y comentar. Me encantaría seguir viendo vuestros comentarios por aquí. Siempre, son enriquecedores.

Patricia Troche dijo...

Una puntualización, solo con el único interés de que todo el mundo vea que es posible, me incorporé a las 4 semanas de nacer mis hijas, aún así conseguí lactancia a demanda hasta los 2 años y medio. Mi hija pequeña tiene 29 meses y aún sigue con su teta. Es difícil pero no imposible. La mayor nunca tomó leche artificial, solo biberones con la leche que su madre se extraía el día anterior, sí fue sacrificado pero lo mejor que les he podido dar, aparte de todos los besos y abrazos del mundo. Con la incorporación al trabajo, el mejor método que permite el descando nocturno para la madre es el colecho. Además es algo súper bonito y con momentos insuperables. Animo que se poder se puede, aunque nos lo pongan muy difícil.

Kiko Valle dijo...

Claro que sí, Patricia. Sé que se puede y se debe jeje. Enhorabuena por tu forma de criar, que es en parte la que defiendo, la natural y la que me gusta. La mejor para el niño (y los padres). Muchas gracias por dejar tu comentario, que aunque escueto, es directo y enriquecedor por el ejemplo que das a quien lee. Saludos y un abrazo

Kiko Valle dijo...

Melina. Tu admiración me pone colorao jaja. Un abrazoooooo

mortfan dijo...

De acuerdo con misteriosa y maría berrozpe... y también contigo. Mi experiencia es que cuando crecen(pasados los 9-10 meses depende del niño) se acostumbran mejor a quedarse con otras personas(que no quiere decir que lo prefieran, claro). Yo me quedé con mi hijo hasta los 15 meses y luego retomé la carrera(que había abandonado por otras cuestiones) pero sólo porque había una opción válida con la que dejar al niño(una amiga a la que conoce, que tiene un niño de dos años amigo del mío y es de ideas parecidas en cuanto a crianza). Si no, me lo hubiera pensado más o lo hubiera descartado totalmente.
En caso de trabajar??? Me habría ido sin dudarlo si su padre pudiera quedarse en casa con él, ya que papá para él ahora es una opción válida, casi tanto como mamá. O si me dieran la opción de llevármelo(en algunos trabajos es imposible pero en otros se podría perfectamente) o de trabajar desde casa.
¿La opción ideal? Desde mi punto de vista serían dos años o tres de baja maternal, seis meses exclusivamente para la madre(por esto de ayudar la lactancia) y el resto tanto para la madre como la opción de pasársela al padre(esto según la decisión de cada familia)entera o fragmentada(por ejemplo, un año la madre y otro el padre. O seis meses la madre, seis el padre, seis la madre, seis el padre. O nueve la madre y el resto el padre...O, otra opción, renunciar a la baja a partir de los seis meses a cambio de la media jornada con el sueldo completo, pagando la empresa la media jornada y la otra media el estado de tal modo que pudieran estar la madre por la mañana y el padre por la tarde con él, por ejemplo.)

Kiko Valle dijo...

Tu última opción hasta los seis años, sería ideal. O mejor aún. Año de permiso maternal para la madre y padre a compartir si quieren a partir del sexto o noveno mes y 4 horas de trabajo desde entonces hasta los seis años si no se escolariza antes o hasta los tres si se escolariza a esa edad. Por soñar... Jeje. Se deberían respetar los derechos y el bienestar de los niños por encima de todo.

Saludos y gracias

Meri dijo...

me encanta, cada post me gusta más, deberias escribir un libro.
yo siempre decia que vida más aburrida las mamás que no trabajan, cuanto lo echo de menos, con lo bien que vivia sin ir a trabajar, que relajada estaba. fue incorporarme empezar a estar megacabreada y estresada día si y día no. me hicieron una jugarreta y me pusieron jornada partida, en vez de salir a las15, salgo a los18, tengo una hora y media para coger a mi hijo e ir corriendo a casa a comer mi mardito me tiene la comida en la mesa, somo pareja atipica él en casa yo trabajo en una escuela infantil en la que las personas con las que trabajo son de la metodología YO SOY EL adulto y soy el que manda, porque lo digo yo y basta, defensaras del metodo estivill para dormir, un día se me ocurrio llevar un articulo titulado porque no aplicar el metodo estivill y me pusieron podre.
Sigo flipando con algunos padres que trabajan los dos para luego consumir y consumir, porque es increble el niño va a la escuela infantil, luego pasa la tarde casi noche con los abuelos, luego los dias festivos el niño con los otros abuelos, los papas paseando sin niño. nosotros con niño 24horas y yo más por mi trabajo, que me gusta pero el ambiente laboral y las personas con las que tengo que trabajar buffffffffffff

Kiko Valle dijo...

Meri, te diría que te tomo la palabra para el libro, pero ya lo tenía en mente jejeje. El tiempo me escasea y no sé cuándo empezaré ni terminaré, pero está en mis intenciones jeje. Me hace ilusión además. Tu situación es muy parecida a la nuestra. Yo estoy en casa cuidando de mi hija.Hago la comida, juego con ella y recojo un poco la cocina, el salón, el sótano. Mi mujer antes trabajaba de 7 a 3 y ahora de 8 a 5.30. Tiene también hora y media para comer. Sale, le tengo la comida en la mesa y almorzamos, le da el pecho a la peque (a veces antes de comer, depende de las ganas que tenga ese día mi niña) y se queda dormida (mi hija, claro); Sara se va a trabajar de nuevo mientras mi niña duerme la siesta y cuando se levanta, nos vamos a jugar a los parques, los castillos infantiles (si hace demasiado frío o mal tiempo), visitar a los amigos, las abuelas... o lo que sea. Algunas mañanas también salgo con ella por ahí.

Es lamentable que la gente no se entere de que los niños ya saben dormir desde su estancia en el útero materno y que simplemente tienen que ir adquiriendo las fases del sueño adulto y que interviniendo con estos métodos están causando daños graves a sus hijos.

Algún día hablaré de Stivill, Truby King, etc... la crueldad de los métodos y su poca ciencia y lógica.

Gracias por entrar a leerme y comentar.

Saludos

violetazul dijo...

Me ha encantado tu post!! Y sueño con que nuestra sociedad se haga machista como tu, y las mamas podamos ejercer de mama si realmente es lo que se quiere...
Mi caso es distinto, profesional autónoma durante unos años, madre desde hace cuatro meses, mi prestación se ha acabado ya, y estoy completamente desamparada, es decir, no cuento con la otra parte para poder seguir adelante con la crianza exclusivamente.. Me niego a desprenderme de mi cachorrita, así que ando visitando posibles clientes con ella en el foulard, lo que me ha dejado completamente claro que me consideran menos profesional por ello, y esto en el
mundo de la ingeniería, que es bastante machista (en el sentido equivocado), es quedarte sin trabajo. Lo que no me ha dado otra opción que el teletrabajo, y mandar a un "emisario-hombre" a ver al cliente, si quiero facturar. Con lo cual querer criar a mi hija como se merece y me apetece, se ha convertido en un capricho a ojos de toda esta sociedad que no es machista como nosotros. Y luego se creen tan modernos y tan sociales por aprobar un par de leyes, cuando en lo básico andamos así.. Hay tanto camino por recorrer!!
Ojalá hubieran mas machistas como tu!!
Saludos y gracias por tan buenas palabras!

Kiko Valle dijo...

Gracias a ti Violetazul. Eso es echarle ovarios al asunto y confiar en tus principios, aunque tengas que hacer determinadas concesiones. Me alegro que te guste la visión que expongo y a darle patadas los obstáculos y seguir así, con tu cachorrita en tus brazos jeje.

Saludos y gracias por entrar y comentar el post.

Anónimo dijo...

Tres años con el enano a la teta??? Mira guapo eso lo podemos decidir nosotras. Tu, como hombre no tienes voz ni voto en cuestiones exclusivamente femeninas como dar el pecho. ¿Sabes lo q es dar el pecho? ¿Tienes tetas? ¿Lo vas a saber alguna vez? Me pregunto yo: si los hombres fuerais los q parierais y dierais el pecho ¿consentiríais esta intromisión por parte de las mujeres en esos asuntos? Y vosotras, no sé si estáis ciegas o que. Esta moda naturista giliprogre de lactancia hasta la primera comunión no es más q un método para meter a las mujeres en casa, como sucede siempre q hay crisis. Como ya no pueden decir a las claras: vete a casa q tu puesto lo necesita un hombre, un "cabeza de familia" lo intentan con el sempiterno cuento de la "buena madre". Resulta q ni el los 40 o 50, cuando las mujeres estaban dedicadas exclusivamente al hogar se daba el pecho hasta edades tan tardías, vamos jamás se vio eso en mis abuelas ni en ninguna mujer de su época, como mucho hasta el año, q el niño empezaba a andar y eso q ellas podían hacerlo pq estaban todo el día en la casa. Así es que a otro perro con ese hueso. Vamos, ni mi bisabuela daba el pecho hasta esa edad. Y q curioso: los generaciones nacidas de esa época para acá son más altas, más fuertes y con una media de inteligencia superior a la de sus antecesores y una esperanza d vida mayor.
Ojo todo esto no quita q en España el apoyo a la familia sea nulo y debe mejorarse pero de ahí lo q se oye por aquí....va un trecho

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